Descubre cómo el FOMO, FOBO y FOBI afectan al marketing digital
y cómo mantener estrategia, foco y autenticidad sin caer en la locura online.
Antes de meternos en materia, hay que hacer justicia digital: los chicos de DinoRank son unos auténticos fenómenos, no solo porque son de Madrid (paisanos, que palabra más bonita y qué antigua), o unos cracks en lo suyo, sino también por su newsletter, El Dinosaurio Mecanizado, es una de esas rarezas del marketing online que de verdad aporta valor. Cero humo, mucho SEO y un punto de humor que hace que hasta el algoritmo te caiga mejor.
Y justo en su última edición hablaban de algo que todos sufrimos en silencio: el FOMO, ese miedo constante a quedarse fuera de la tendencia del momento. Pero lo interesante es que el FOMO no está solo. Tiene dos primos igual de peligrosos: el FOBO (Fear Of Better Options) y el FOBI (Fear Of Being Included). Tres síndromes modernos que explican por qué muchas marcas acaban agotadas, desorientadas y sin estrategia real.
Vamos que me han insipirado el post de hoy, y la insipiración nunca sobra y siempre se agradece.
El FOMO: el síndrome del “yo también”
El FOMO es el miedo a perderse algo, a no estar en el sitio o en la tendencia adecuada.
Es ese impulso que te hace abrir una cuenta en cada nueva red social, replicar el último trend o rediseñar tu web porque “lo hace la competencia”.
En el mundo digital, el FOMO está detrás de decisiones impulsivas: cambiar toda tu estrategia SEO tras una actualización de Google, abrir un canal de TikTok sin saber por qué, o lanzar un podcast solo porque parece que todo el mundo tiene uno.
Este miedo genera un ciclo tóxico: cuanto más intentas estar en todas partes, menos coherencia y foco tienes. El resultado es una marca dispersa, sin identidad y con una estrategia que cambia al ritmo del algoritmo.
El antídoto: respirar, planificar y recordar que no se trata de estar en todas partes, sino de estar donde tiene sentido. Mejor tener 10 contenidos que posicionen y conviertan que 100 bailes sin alma. El FOMO se combate con visión a medio plazo, analítica y paciencia. En marketing, el que llega antes no siempre gana; gana el que se mantiene.
El FOBO: el miedo a elegir mal
Si el FOMO te empuja a actuar sin pensar, el FOBO te deja paralizado. Es el miedo a tomar una decisión por temor a que exista una opción mejor.
¿Invertir en link building o en velocidad web? ¿Centrarse en contenido o en redes? ¿Contratar una herramienta de IA o esperar a la siguiente actualización?
El FOBO es la pesadilla de cualquier responsable de marketing: la sensación de que elegir algo es renunciar a todo lo demás. Y mientras dudas, los resultados no llegan.
La paradoja es que el FOBO parece prudencia, pero en realidad es miedo disfrazado de análisis. Se traduce en proyectos que no arrancan, estrategias eternamente en fase de “prueba”, webs sin publicar y campañas que nunca ven la luz.
El antídoto: decidir. Aunque suene obvio, el movimiento genera información. En el entorno digital, las decisiones no son irreversibles: puedes medir, ajustar, iterar y mejorar. El FOBO desaparece cuando entiendes que cada error bien medido es un aprendizaje que te ahorra diez futuros tropiezos.
Como dicen en DinoRank, el SEO —y la estrategia digital en general— no se trata de adivinar lo perfecto, sino de optimizar lo que tienes. Cada iteración te acerca más al acierto que mil dudas sin acción.
El FOBI: el miedo a parecer uno más
El FOBI (Fear Of Being Included) es el menos conocido, pero quizás el más sutil y peligroso.
Es el miedo a que tu proyecto pierda autenticidad por “encajar demasiado”, a volverte “uno más del montón”. Ese pensamiento que te hace rechazar estrategias comprobadas porque “no van contigo”, o evitar formatos que funcionan porque “todo el mundo los usa”.
Este miedo puede hacerte sentir rebelde, pero en realidad te aísla. Acabas teniendo una marca que nadie entiende, una web que nadie encuentra y un tono tan alternativo que ni tu público objetivo se reconoce en él.
El FOBI suele nacer de la saturación digital: en un mundo donde todo el mundo comunica, queremos ser distintos a toda costa. Pero ser diferente sin estrategia no es autenticidad, es ruido.
El antídoto: diferenciarse con propósito, no con rarezas. Ser tú mismo no significa ignorar las reglas del juego digital; significa usarlas a tu favor. La autenticidad no está reñida con la optimización. Puedes tener una web que cargue rápido, textos optimizados y storytelling humano. De hecho, ahí está el equilibrio que separa a las marcas que conectan de las que gritan al vacío.
La moraleja
En el marketing digital, la línea entre la estrategia y la histeria es muy fina.
El FOMO te hace dispersarte, el FOBO te frena y el FOBI te desconecta de tu público.
Juntos forman una tormenta perfecta que deja a muchas empresas atrapadas entre el miedo a no hacer nada y el miedo a hacerlo todo.
Por eso, la clave no está en seguir todas las tendencias, sino en tener criterio.
Define un propósito, elige tus canales, mide resultados y, sobre todo, mantén la calma. En digital, la velocidad sin dirección solo sirve para chocar antes.
Como dirían los amigos de DinoRank, el SEO (y la vida digital) no es un sprint, es una maratón. No gana el que más grita, sino el que más analiza, mide y adapta. El que entiende que los datos son brújula, no castigo.
Para llevarte a casa
El FOMO te hace querer estar en todas partes y no dominar ninguna.
El FOBO te hace esperar eternamente la decisión perfecta que nunca llega.
El FOBI te hace huir del grupo hasta que nadie sabe quién eres.
Tres miedos distintos, un mismo remedio: estrategia, foco y autenticidad.
Tener una identidad clara y una estrategia medible es más valioso que cualquier trend pasajero. No hace falta ser el primero, ni el más original, ni el más disruptivo.
Basta con ser consistente y útil.
Y si además puedes hacerlo con una sonrisa y una buena dosis de humor digital (gracias por eso, DinoRank), mucho mejor.
FAQS
El FOMO (Fear Of Missing Out) es el miedo a quedarse fuera de las tendencias o canales de moda, lo que puede llevar a decisiones impulsivas y pérdida de foco estratégico.
El FOMO te empuja a actuar sin pensar, el FOBO te bloquea por miedo a elegir mal y el FOBI te aísla por miedo a parecer uno más. Los tres afectan tu estrategia digital si no los reconoces.
Definiendo objetivos claros, midiendo resultados y manteniendo autenticidad. No necesitas estar en todas partes, sino donde tu marca tenga sentido.
Referencias y lecturas recomendadas
- DinoRank – Newsletter El Dinosaurio Mecanizado
Inspiración principal para este artículo y análisis de los síndromes FOMO, FOBO y FOBI en el contexto digital. - DinoRank – Herramienta SEO todo en uno
Plataforma española creada por Dean Romero y Berto López, referente en posicionamiento web, auditorías SEO y estrategias de contenido. - Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME)
Informes y datos oficiales sobre el estado de la digitalización de las PYMEs en España. - España Digital 2025 – Gobierno de España
Estrategia nacional para la transformación digital y la modernización del tejido productivo español. - Somos Optia – Herramientas para PYMEs
Recursos prácticos para comenzar la digitalización sin humo, con herramientas accesibles y acompañamiento real.



